viernes, 11 de agosto de 2017

JUEVES DE…. RELOJ QUE MARCAS LAS HORAS



Esta semana nos convoca Charo, bajo el tema Reloj Que Marcas Las Horas. Si queréis disfrutar del placer de leer más relatos los encontrareis en su blog ¿Quieres que te cuente?


TICTAC, TICTAC. “Tú decides. El tiempo se agota” las amenazantes palabras resonaban sin cesar en su cabeza. No podía respirar, el aire apenas corría por su conducto respiratorio, sus pulmones le ardían por el inútil esfuerzo de conseguir un poco más de oxígeno para continuar respirando. TICTAC, TICTAC. Estaba atrapado en aquella caja de plástico transparente, rodeado por una docena de cámaras que observaban cada movimiento, cada grito, cada gota de sudor, cada lagrima que había derramado y ahora su agonía. TICTAC, TICTAC. La persecución, los distintos frentes, el caos, la sombra en el callejón… había caído en la trampa como un ratón en la ratonera y no tenía escapatoria. TICTAC, TICTAC. Una bocanada de aire fresco entrando en sus pulmones para que no pierda la consciencia, para seguir con la tortura. La certeza de que el reloj de la vida se está quedando sin arena. TICTAC, TICTAC. Al fondo de la habitación, una pantalla en la que está su hermana sufriendo lo mismo que él. En sus casas, millones de personas viendo el final de su vida. TICTAC, TICTAC. “Si me dices donde se esconden tus compañeros, ella seguirá viva.”

jueves, 20 de julio de 2017

JUEVES DE…..MI MIEDO Y YO



Esta semana nos convoca Pepe, bajo el tema Mi Miedo Y Yo. Si queréis disfrutar del placer de leer más relatos los encontrareis en su blog DesgranandoMomentos.






Apaga el ordenador, esto es una tontería y de las grandes. Menuda idea has tenido. Deja eso anda, que vas a llegar tarde. No lo hagas. No puedes hacerlo, crees que sí, pero no. Además, hacer eso es como suicidarse, tu vida ya es feliz, no necesitas complicaciones absurdas. ¡NO! No lo hagas, no lo compres. Nos conocemos demasiado bien y acabas de tirar ese dinero por la borda, no eres capaz de hacerlo.


Mira cuanta gente inconsciente hay dando vueltas con sus maletas, sin saber que van a acabar siendo papilla. ¿Ves lo que te decía? ¿Has visto lo grande que es ese trozo de metal? Ni siquiera sé cómo puede subir tan alto. Por no mencionar que un minúsculo fallo y ¡CATA PUM! Todos papilla.


En serio, date la vuelta, entra en razón. Ya te has demostrado lo que tenías que demostrarte. Mira lo lejos que has llegado, eres un valiente, pero no tienes por qué hacerlo hoy todo, no entres ahí, de verdad que no merece la pena. Estarás feliz, ya estás sentado en el asiento. ¿Sientes ese cosquilleo que te recorre el cuerpo? Pues esa es una señal muy clara de que esto es un gran error. ¿Qué es eso que tienes debajo del culo? Jajajajajajajajaja. Ay por favor… si es el cinturón, una tirilla de mierda, esto es ridículo. Mira ya están entrando los últimos, van a cerrar las puertas. Es el final, sal ya de aquí. ¡Sal ya! ¡Sal ya! ¡SAL!


Puffff, menudo susto me has dado. Por un momento he pensado que lo ibas a hacer. Anda, dejémonos de tanta tontería. Coge el bus y vámonos a casa.

sábado, 20 de mayo de 2017

LA ÚLTIMA ESTACIÓN * 1 *





 10 AÑOS ANTES DE LA ÚLTIMA ESTACIÓN




Allí estaba yo, nerviosa como nunca antes. Era el primer día, el primero de muchos y un desafortunado golpe del destino, es decir, un coche que decidió dejar de funcionar en el peor momento, me había obligado a pasar toda la noche atrapada en un prieto asiento de autobús, junto con otras 49 personas el día más caluroso de todo el año.

Al amanecer, por fin conseguí salir de aquella caldera, empapada en sudor y cargando con mis dos monstruo-maletas y mi emplomada mochila, puse rumbo a la que iba a ser mi casa durante el próximo año. Después de una hora y tres callos, conseguí encontrar la residencia de estudiantes, en cuya recepción esperé otra hora más a que alguien acudiese en mi rescate con la llave de mi habitación y un interminable folio lleno de normas que estaba obligada a cumplir. En mi micro-habitación, un paso de cama a escritorio, me di la ducha más rápida de todos los tiempos y con la desfortuna de mi parte, me dirigí corriendo a mi presentación en sociedad, a la presentación para los novatos de la carrera universitaria.

Al llegar al aula, ésta estaba repleta. Unas cien personas esperaban a que llegase el tutor para darnos una charla instructiva, que seamos sinceros, no nos serviría para absolutamente nada y mucho menos a mí. Después de tantear el terreno, me senté al dado de una chica, morena de ojos verdes y piel blanquecina que parecía totalmente inofensiva, y armándome de valor, decidí entablar una conversación con ella.

- Hola me llamo Anne – dije con una exagerada sonrisa.

- ¡A! Encantada, yo soy Laura.

Conversamos un ratito tranquilamente, contándonos lo emocionadas que estábamos, de qué lugar éramos, como habíamos acabado allí… Hasta que me dijo:

- Sí, bueno, es que a mí siempre me ha interesado la biología, sobre todo la biología marina, por eso decidí venirme a esta universidad, tienen una de las mejores especialidades.

- ¿Biología? ¿Cómo que biología? Y entonces, ¿Por qué te has metido a estudiar periodismo?

- No lo he hecho – me miró extrañada- ésta es la clase de biología.

- Haber, haber, eso es imposible. Pero ¿Ésta no es la clase de periodismo? – dije conteniendo mi histeria y bajando la voz ya que el profesor acababa de empezar a hablar.

- No. Esto es biología. – dijo ella.

En ese preciso instante mi cerebro se llenó de maldiciones. ¿Cómo podía ser tan estúpida? No sólo me había equivocado de aula, ni siquiera había acertado con la facultad. Estaba atrapada en la presentación de una carrera que no se parecía ni remotamente a la mía. Me pasé toda la charla encogida tragándome el llanto y muriéndome de vergüenza. Se me hizo muy pero que muy larga.

Al final, ese día resultó no ser un total y completo desastre, no hay mal que por bien no venga. Laura, que era un encanto, me invitó a comer para que me animase y descubrimos que nos alojábamos en la misma residencia de estudiantes. Aquella chica flacucha, se convirtió en una de mis mejores amigas, la mejor que alguien pueda desear tener, y en uno de los pilares de mi vida.